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Cuando alguien se marcha

El día que se va, y las dos semanas de antes. En ese orden de importancia.

Actualizado el 13/08/2026

La salida de alguien se trata casi siempre como un asunto de accesos: se le quita la cuenta y listo. Eso es lo urgente, pero no es lo que os va a costar dinero dentro de tres meses.

Las dos semanas de antes

  1. 1

    Que pase sus conversaciones a los expedientes

    Lo que quede en su bandeja se va con la cuenta, y es donde están los compromisos.

  2. 2

    Que deje escrito el porqué de lo raro

    Las excepciones que solo esa persona conocía: quién cobra distinto, a quién hay que llamar.

  3. 3

    Que quede claro quién recoge cada asunto

    Por expediente, con nombre. «El equipo» no es un responsable.

  4. 4

    Y que se revisen sus tareas y avisos

    Si estaban a su nombre, dejarán de mirarse el día que se vaya.

Importante

El primer punto es el 80 % del valor. Casi todo el conocimiento que se pierde en una salida no estaba en la cabeza de nadie: estaba en un correo que nadie más puede abrir.

El día de la salida

QuéCuándoDetalle
Retirar el accesoEse mismo díaNo la semana siguiente
Cerrar sus sesiones y dispositivosA la vezQuitar la cuenta no cierra lo ya abierto en todas partes
Reasignar lo que estaba a su nombreAntes de retirarSi no, queda huérfano y nadie lo ve
Dejar constancia de la fechaEn el registroEs lo que se mira si algo pasó después

Ojo con esto

La tercera fila hay que hacerla **antes** de la segunda. Si retiráis el acceso primero, sus tareas, avisos y expedientes se quedan sin responsable y nadie se entera hasta que algo caduca.

Lo que no se borra

Lo que se retira es el acceso, no el rastro. Esa distinción es la que permite responder años después a quién hizo qué, aunque esa persona ya no esté.

Ten en cuenta

Si la salida es conflictiva, cambia el orden: primero acceso, después traspaso con lo que haya. Y conviene revisar el registro de actividad de los días previos, que es exactamente para lo que existe.

¿Y si vuelve más adelante?

Se le da acceso otra vez; no hay que dejarlo abierto por si acaso.

¿Libera su plaza?

Sí, al retirar el acceso queda disponible para otra persona.

¿Puedo ver qué se llevó?

Podéis ver qué consultó y descargó, que es lo que registra la actividad.

Un caso real

La situación

Una empresa retira el acceso el día de la baja y a los dos meses caduca un seguro.

Qué haces

  1. Reasigna tareas y avisos antes de retirar el acceso en la siguiente salida
  2. Pide el traspaso de conversaciones a los expedientes

Qué consigues

El relevo se entera de lo que vence y nada queda sin responsable.

La situación

Alguien se va con expedientes abiertos a su nombre.

Qué haces

  1. Reasigna sus expedientes antes del último día

Qué consigues

Ningún tercero se queda esperando.

La situación

Su correo se cierra y con él se van conversaciones.

Qué haces

  1. Guarda lo relevante en los expedientes antes

Qué consigues

La información sobrevive a la baja.

La situación

Su acceso sigue activo semanas después.

Qué haces

  1. Retira el acceso el último día

Qué consigues

La cuenta refleja quién trabaja aquí.

La situación

Los avisos siguen llegando a su dirección.

Qué haces

  1. Cambia el destinatario en los expedientes

Qué consigues

Los avisos llegan a alguien que existe.

La situación

Sus firmas anteriores se quieren borrar.

Qué haces

  1. Conserva el registro de lo que hizo

Qué consigues

El histórico sigue siendo cierto.

Este artículo responde a

  • baja de un empleado accesos
  • qué hacer cuando se va alguien del equipo
  • traspaso antes de una salida
  • quitar accesos a alguien que se marcha