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Casos de uso por funcionalidad

Homologar proveedores con vuestros criterios

Que «apto» signifique lo mismo lo decida quien lo decida.

Actualizado el 13/08/2026

Homologar no es tener los papeles: es decidir que ese proveedor puede trabajar con vosotros. La diferencia se nota el día que dos personas del mismo equipo llegan a conclusiones distintas con la misma documentación delante.

Lo que hace que «apto» signifique algo

Los tres niveles que suelen bastar

Los tres niveles de homologación. Apto y no apto se calculan solos; el de en medio lo decide una persona y deja escrito por qué. Sin ese nivel intermedio, se acaba aprobando lo que no cumple para no bloquear el trabajo.
NivelQué exigeQuién lo aprueba
AptoTodo lo obligatorio, en vigor y cumpliendo el mínimoAutomático al completarse
Apto con condicionesFalta algo no bloqueante, o hay un mínimo justoUn responsable, dejando la nota
No aptoFalta algo que bloquea, o incumple un mínimoAutomático, y se le comunica

Importante

El nivel intermedio es el que evita que la homologación se convierta en un sello vacío. Sin él, la gente aprueba lo que no cumple del todo para no bloquear el trabajo, y a partir de ahí «apto» ya no significa nada.

El error de diseño más común

Poner como obligatorio todo lo que sería deseable. Acaba con la mitad de los proveedores en «no apto» por cosas que a nadie le importan, y con alguien saltándose el proceso para poder trabajar. Obligatorio es lo que de verdad impide contratar.

Ojo con esto

Si la homologación caduca —y suele, porque los seguros y los certificados caducan—, el estado tiene que recalcularse solo. Una homologación que dice «apto» con el seguro vencido hace tres meses es peor que no tener homologación.

Ten en cuenta

Escribid los criterios aunque sean cuatro líneas. El valor no está en el documento: está en que dos personas distintas decidan lo mismo.

¿Se puede tener criterios distintos por tipo de proveedor?

Sí, y es lo razonable: no se le pide lo mismo a quien entra a obra que a quien manda material.

¿Y un proveedor que falla un criterio pero es imprescindible?

Ahí es donde sirve «apto con condiciones»: se decide expresamente y queda registrado quién lo decidió.

¿Se le dice al proveedor por qué no es apto?

Conviene: la mayoría lo corrige si sabe qué falta.

Un caso real

La situación

Dos compradores de la misma empresa homologan con criterios distintos.

Qué haces

  1. Escriben cuatro criterios con su mínimo
  2. Añaden el nivel «apto con condiciones» para las excepciones

Qué consigues

«Apto» pasa a significar lo mismo lo decida quien lo decida, y las excepciones quedan con nombre y motivo.

La situación

Cada área homologa con criterios distintos y el mismo proveedor pasa en una y no en otra.

Qué haces

  1. Fija un listado común y déjalo escrito
  2. Marca qué es obligatorio y qué es deseable
  3. Aplica el mismo criterio a los proveedores que ya trabajan con vosotros

Qué consigues

La homologación significa lo mismo en toda la empresa y deja de depender de quién la haga.

La situación

Se pide un documento que nadie mira nunca.

Qué haces

  1. Revisa qué se usa de verdad y quita el resto

Qué consigues

El proveedor entrega antes porque le piden menos.

La situación

Un proveedor crítico pasa con lo mínimo.

Qué haces

  1. Ajusta el nivel de exigencia al riesgo

Qué consigues

Lo crítico se mira con más detalle que lo accesorio.

La situación

Se homologa una vez y nadie revisa a los tres años.

Qué haces

  1. Programa la revisión periódica

Qué consigues

La homologación sigue siendo cierta.

La situación

El criterio está en la cabeza de una persona.

Qué haces

  1. Déjalo escrito en la plantilla

Qué consigues

La homologación sobrevive a quien la montó.

Este artículo responde a

  • homologación de proveedores criterios
  • cuándo doy por bueno a un proveedor
  • checklist de homologación
  • criterios de aprobación de proveedores