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Contactos y canales

A qué hora conviene mandar

El mismo mensaje contestado o ignorado según cuándo llega, y las horas a las que no conviene escribir.

Actualizado el 13/08/2026

El contenido decide si te contestan bien; la hora decide si te contestan. Es el ajuste más barato que existe —no cambia una palabra del mensaje— y el que menos se usa, porque casi todo se manda cuando el que manda tiene un hueco, no cuando el que recibe puede atenderlo.

Cómo se comporta cada momento

Cuándo llegaQué suele pasar
Primera hora de la mañanaSe lee con atención; es cuando se despacha lo pendiente
Justo antes de comerSe lee y se aplaza, y aplazado es olvidado
Media tardeFunciona bien para lo que exige leer con calma
Viernes por la tardeSe contesta el lunes, si se contesta
Fuera de horario o fin de semanaLlega, molesta y no acelera nada

Importante

La última fila importa más de lo que parece cuando escribís a personas y no a empresas. Un mensaje al móvil un domingo por la noche no adelanta la respuesta y sí deja la sensación de que sois vosotros los que no os organizáis. Si lo escribís entonces porque es cuando podéis, programadlo para el lunes: el efecto sobre vosotros es cero y sobre quien lo recibe, mucho.

Lo que sí cambia el resultado

  1. 1

    Programar en lugar de mandar

    Escribid cuando podáis y que salga cuando conviene. Es la mitad del artículo.

  2. 2

    Ajustar a la jornada del destinatario

    Un obrador, una asesoría y un despacho no empiezan ni terminan a la misma hora.

  3. 3

    Y no mandar dos cosas el mismo día a la misma persona

    La segunda compite con la primera y suele perder las dos.

Ojo con esto

Cuidado con la diferencia horaria cuando escribís fuera. Un envío que sale a las nueve de vuestra mañana llega de madrugada a media Asia y a última hora de la tarde a parte de América; y los recordatorios automáticos heredan esa hora salvo que se programen. Es el motivo más habitual de que una campaña internacional tenga muchísima menos respuesta que la misma campaña local.

Con los recordatorios

Ten en cuenta

Programar un envío cuenta como una acción, igual que mandarlo en el momento: no cuesta más esperar al lunes. Lo que sí suma es reenviar tres veces lo mismo porque cada envío llegó a una hora en la que nadie lo iba a abrir.

¿Hay una hora mágica?

No, pero primera hora de la mañana del destinatario funciona casi siempre mejor que el resto.

¿Y si de verdad es urgente?

Entonces la hora es ahora, y mejor por un canal que llegue al móvil.

¿Se puede programar también un recordatorio?

Sí, y es lo razonable: que la insistencia salga a buena hora y no a la que se disparó el reloj.

Un caso real

La situación

Una empresa manda sus peticiones el viernes por la tarde, que es cuando tiene hueco.

Qué haces

  1. Las escribe el viernes y las programa para el lunes a primera hora

Qué consigues

La respuesta a la primera petición sube sin cambiar una palabra del mensaje.

La situación

El aviso sale un viernes por la tarde.

Qué haces

  1. Programa el envío para el lunes

Qué consigues

El aviso llega cuando alguien puede atenderlo.

La situación

El aviso llega de madrugada y molesta.

Qué haces

  1. Envía en horario razonable

Qué consigues

El aviso no genera rechazo.

La situación

Se manda en agosto y nadie contesta.

Qué haces

  1. Ajusta las fechas al calendario del sector

Qué consigues

La tasa de respuesta no se hunde.

La situación

Se manda a un destinatario en otro huso horario.

Qué haces

  1. Programa según su hora local

Qué consigues

El aviso llega en su jornada.

La situación

Todos los avisos salen a la misma hora y saturan.

Qué haces

  1. Reparte los envíos

Qué consigues

Cada aviso se lee por separado.

Este artículo responde a

  • mejor hora para mandar una petición
  • programar envíos para el día siguiente
  • mandar mensajes fuera de horario
  • cuándo insistir a un proveedor